martes, 31 de enero de 2012

Sin tiempo para morir



“Cada quien es dueño de su propio miedo”
Pedro Joaquín Chamorro

Cuando la familia Chamorro-Barrios me pidió prologara, acotara y elaborara las notas correspondientes a la selección de editoriales de Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, realizada por su hija Cristiana, sin pensarla dos veces acepté gustoso la solicitud. A partir de 1978, año de su ingreso definitivo a la posteridad, había leído toda su obra, pero no una antología que diera cuenta del conjunto de sus editoriales. Ni 5 P M (1963) ni La patria de Pedro (1981) siendo mojones importantes, abarcaban la totalidad de su pensamiento periodístico, filosófico y político. Una tarea que empezó en 1948 y solo terminó treinta años después, la mañana trágica del 10 de enero. En la medida que me adentraba por el torrente de sus páginas, ratificaba que su toda su obra – periodística y narrativa- está marcada por las circunstancias históricas impuestas por la dinastía somocista. Jamás tuvo paz y sosiego. Su vida fue una permanente lucha a favor de las libertades públicas en el sentido más exacto.

Pedro Joaquín pertenece a la generación de periodistas nicaragüenses que alternaron pluma y fusil. Tuvo la altivez y los mismos padecimientos que soportaron Manolo Cuadra y Manuel Díaz y Sotelo. Con el desembarco en las llanerías de Olama, el 30 de mayo de 1959, fue el intento armado que fraguó para poner fin a la dinastía. La derrota lo condujo a la cárcel. En las celdas continuó la batalla. Diario de un preso (1962), testimonia los sinsabores que le deparó su terca oposición al somocismo; continuidad de las torturas y vejámenes iniciadas en la loma de Tiscapa, tres años atrás a raíz de la muerte del general Anastasio Somoza García. Un capítulo que amplía lo dicho en Estirpe sangrienta: los Somoza, (1958). Enfrentó su tercer Consejo de Guerra y la acusación temeraria de traidor a la patria. Un revés que le hizo afirmar que su pequeña tragedia interesaba “menos que un juego de beisbol, o que una rutinaria presentación de credenciales”. Al final nunca fue así.

Pertenece al grupo privilegiado de quienes escribieron obras perdurables tras los barrotes, en las condiciones más adversas, sótanos oscuros de las prisiones y el más absoluto aislamiento. Crecidos ante el horror y la inminencia de la muerte tuvieron el coraje de burlar a sus captores. Su entereza e hidalguía provocan complicidades al interior del infierno donde fueron confinados. Juluis Fucik encontró en el guardián Adolf Kolinsky, el aliado inesperado para escribir Reportaje al pie del patíbulo (1945). Pedro Joaquín logró que guardias rasos, le proveyeran lápices para escribir Diario de un preso y describiera el desgarramiento, la saña y crueldad de sus verdugos, convertidos en jueces implacables. El dolor de ser acusado de traición a la patria, fue una herida inmerecida para un hombre que luchaba por conquistar una patria para todos los nicaragüenses. Nada le provocó más angustia, lastimó lo más profundo de su ser. Ni las torturas y vejaciones le produjeron el mismo espanto.
Fucik y Pedro Joaquín encontraron en sus mujeres la incondicionalidad y comprensión requerida en los días cruciales, su entrega sin pausas por la liberación de sus pueblos. Gusta Fucíková y Violeta Barrios, fueron ángeles tutelares en las horas de oprobio. Fucíková, combatiente en las trincheras contra la ocupación nazi, se encargó de recoger una a una las hojas numeradas, escondidas en diversas lugares por distintas personas, testimonio cabal de un hombre que a pesar de haber definido la cárcel como una “institución sin alegría”, en sus expresiones no encontramos ni un ápice de tristeza, ni una línea que trasmita pesar o congoja. Violeta, fiel creyente, guardó los garabatos escritos por Pedro Joaquín, sin cuyo esmero hubiese sido imposible la publicación del Diario de un preso. Ambos textos destilan el amor que profesan por sus mujeres. Son sus compañeras de luchas, atrás quedaron los encuentros, la ausencia de los besos y el calor de los abrazos.

Pedro Joaquín y Julius se funden en abrazo fraterno en su comunidad de oficios. Los dos son periodistas y ejercen su apostolado en el filo de la navaja. El camino por donde transitan está lleno de espinas, erizado de ametralladoras. Las bayonetas penden sobre la yugular. Ni el golpe ni la patada los hacen transigir. Obstinados, se saben dueños del porvenir; aunque el amanecer no llegue, ni alumbre el horizonte de sus vidas, tienen la certeza del triunfo. En el momento fatal, cuando la asfixia bate sus pulmones y sus verdugos piensan que han tronchado sus defensas, una nueva bocanada de aire renueva sus sueños. Ni la crueldad ni la sangre derramada, las trompadas recibidas, la zambullida entre las aguas del “pozo” construido para amilanarlos, les hacen retroceder. Son portadores de una profunda fe; alimentada por una firme convicción. Como expresa Fucik, están persuadidos que sus verdugos “nunca podrían escapar a la justicia, aunque asesinasen todos los testigos de sus crímenes”.  

Los pueblos más temprano que tarde reconocen los aportes brindados por los luchadores de la libertad. Los parias y desterrados de ayer, los asesinados a mansalva para acallar su canto, los vilipendiados, juzgados a capricho o enviados a matar no mueren, ignoran que la sangre germina, crece y expande las acciones de estas ovejas descarriadas, según los llaman los guardianes de la dinastía o los heraldos de la muerte. No mueren porque nunca se han ido. Su pensamiento florece en las esquinas. En otro abrazo espontáneo Fucik y Chamorro Cardenal, son considerados mártires. Sus acciones y testimonios escritos en la sombra de la noche, resplandecen hasta enceguecer a sus carceleros. Las distinciones otorgadas a Juluis y Pedro, apuntan que los pueblos saben apreciar a quienes ofrendan sus vidas por una patria nueva. Nunca tienen tiempo para morir, son paradigmas universales. El periodista Danilo Aguirre Solís, con certeza adelantó que “Los enterrados serán ellos”.

El 8 de septiembre, día en que Fucik fue ejecutado por los nazis en 1943, ha sido consagrado como Día Internacional del Periodista.  El 10 de enero fue designado como fecha para el traspaso presidencial en Nicaragua. Una muestra de afecto y gratitud, para quien con su ejemplo y gallardía se ganó para siempre el título de Mártir de las Libertades Públicas. Las enseñanzas de Pedro Joaquín y las lecciones de dignidad de Julius Fucik, mientras las libertades sean conculcadas en cualquier lugar del planeta, seguirán teniendo vigencia. ¡Su gesta libertadora continuará viva, viva, viva! 

viernes, 27 de enero de 2012

Carta a un joven estudiante


Estimado Eduardo: Trataré de responderte en los mejores términos. Me alegra estés consciente que la política partidaria no me interesa más que desde la perspectiva ciudadana. Los partidos políticos en Nicaragua necesitan refundarse. No sé si les interesará hacerlo. Dentro de sus filas existen una gran cantidad de jóvenes que podrían ayudar a esta transformación. Tampoco puedo adelantarte si los dejarían hacerlo, como vos mismo lo adviertes. Un cambio de esta magnitud pienso que asustaría a sus eternos dirigentes. El inmovilismo de la clase política no es fortuito. Se cultiva con esmero. En esa huerta muy pocos cortan frutos. Sobre los jóvenes valdría la pena consultar a Agnes Heller. El texto que te recomiendo –Para cambiar la vida, 1981- probablemente lo encuentres en las librerías de Madrid. Aprovecha el viaje y si lo consigues ruégote comprarme uno. El mío lo di prestado y ya sabes el destino final de la mayoría de los libros que uno da o recibe prestado. Los damos o nos lo dan por perdidos aunque no sea cierto.

Como te atrae el tema de la preparación de los dirigentes políticos, debes volver a Weber. La política demanda cada vez mayor preparación, el alemán insiste en la construcción de sociedades meritocráticas. Estoy de acuerdo la política ha entrado en una nueva etapa. Existen personas que asimilan el gobierno de la cosa pública como si se tratara de una simple empresa. Ya ves el chasco de los mexicanos con Vicente Fox. Creyó que podía dirigir el país, basándose en su experiencia como gerente general de la Coca Cola. Julio Sherer García en La pareja (2005) el extenso reportaje sobre Vicente y Marta, les da una tunda. Consulta al adelantado de Gramsci. Dentro del campo marxista se interesó en señalar las cualidades que debía tener todo dirigente. Destaca el dominio de la técnica como requisito sustancial, además de sus capacidades políticas. La complejidad de nuestras sociedades demanda nuevos liderazgos. Una nueva sensibilidad. Te lamentas que la Asamblea Nacional esté poblada de mudos. Ahí llegan los fieles no siempre los más experimentados.

Deberías escribir un trabajo sobre los planteamientos de Sartori. No sigas haciéndote el desentendido. Cuando mayores son las exigencias en la esfera pública, los dirigentes sigan empeñados en rodearse de palafreneros. ¿Crees que Sartori exagera? Te ríes porque cuestiona a putas y cantantes, quienes gracias a su popularidad han logrado colarse en el parlamento italiano. Objeta que no sepan nada sobre cuestiones de Estado. ¿Temes que un día suceda algo similar en Nicaragua? En  legislaturas anteriores algunos cantantes fueron diputados y no les fue mal. El florentino sostiene que el prestigio de un príncipe depende de quienes lo rodean. La política ha sido reconvertida por los medios. Ahora importa de sobremanera conocer sus lenguajes, sus lógicas y ritmos. El éxito de Reagan era que sabía actuar y logró conquistar la presidencia. ¿Recuerdas la expresión de James Reston? ¡Qué diera Hollywood por tener un actor como Reagan! Los estadunidenses pusieron en sus manos el Oscar que se negó a otorgarle la academia cinematográfica.

Comparto tu preocupación sobre los medios. Pese a su enorme significado, no interesa a los políticos. No acaban de comprenderlos. Aunque no todos. El Presidente Ortega está claro de su trascendencia. ¿A qué crees que obedece su interés por concentrar el mayor número de canales televisivos? El mismo interés muestra con la radio e internet. Tus temores son compartidos por amplios sectores. Algunas personas están convencidas que se lanzará a copar todos los espacios mediáticos. Continuará estrechando su funcionamiento y cooptando el mayor número de periodistas. ¿Sigues pensando que tratará de asfixiar y acaparar todo el espectro mediático? A la larga le resultaría contraproducente. Sin duda seguirá mediatizándolos. ¿También opinas que reducirá a cero las voces disidentes? Algunos miembros de su partido acusan una enorme debilidad, sitúan como enemigos a todas aquellas personas que no están de acuerdo con su manera de conducir la cosa pública. Un juicio extremista y peligroso.

Los medios tienen una alta propensión a dividir el mundo en buenos y malos. Casi todos son maniqueistas. Aún con la nostalgia que me produce el jingle con que identifica su noticiero Rodolfo Tapia Molina, no olvides que crecí escuchando Radio-Informaciones y es un director ecuánime, no deja de asombrarme la manera extrema con que define su función: De la prensa resulta el bien o el mal, la luz o las tinieblas, la verdad o la mentira... No hay matices. Tu preocupación acerca de la reconversión de El Nuevo Diario es compartida por millares de nicaragüenses. Seguiré insistiendo en discutir a fondo el tema de la tenencia de medios. Un asunto difícil y complejo. No sabría contestarte si en las Escuelas de Periodismo o Comunicación abordan la importancia de la propiedad de los medios o cometen el sacrilegio de pensar que se trata de instituciones asimilables a cualquier empresa comercial o actividad financiera, como interesadamente afirman políticos y empresarios. Te lo averiguaré. El paso de la propiedad individual o familiar hacia formas corporativas es nuevo.        

Tanto en la radio como en la televisión siguen ocurriendo cambios drásticos. Las nuevas formas de propiedad van a ser corporativas. Se está tejiendo una intrincada telaraña jurídica. Un hilo de Ariadna bastaría para desmadejarla. En cuanto al acaparamiento que hace Claro de la telefonía móvil, fija, internet, televisión digital y satelital, no podría decirte cómo actuará el gobierno. ¿Qué futuro tiene ese cuasi monopolio? ¿Lo desmontará finalmente? No lo creo. Las dimisiones en este campo continuarán a pesar de ser lesivas para la economía del país. Jamás olvidaré cuando los diputados me invitaron a exponer mis puntos de vista acerca de la privatización de las telecomunicaciones. Mostraban más preocupación por distribuir diez millones de dólares puestos en sus manos, que saber las implicaciones reales de la enajenación del activo más importante y estratégico del país. En cuanto esté listo el nuevo anteproyecto de ley de telecomunicaciones te lo envío.

Sería un acto de reciprocidad de tu parte hacerme llegar tus comentarios. Te deseo éxito en la elaboración de tu tesis. Sobre la bibliografía que me pides, cuenta con ella. Abrazos.

sábado, 21 de enero de 2012

Decálogo del infiel



 ¿Alguna vez desoíste
el llamado de la carne?

¿Cuántas veces has privado
a tu apetito exaltado
de su derecho al goce?

¿Avivada la luz de la pasión
diste marcha atrás
para no herir sensibilidades?

¿Ante la tortura de saberte infiel
bajaste la mirada para no atender
la intrepidez de tu vecina
de llevarte a su cama?

¿Fallaste a la cita
a la que gallardamente
te habías comprometido
bajo el pretexto que te surgió
una reunión de última hora?

¿Te sientes culpable
después de haber seducido
a la joven de la esquina
sabiendo que todas tus promesas
serían incumplidas?

¿Atrapada en la telaraña
que pacientemente urdiste
para retenerla en tus brazos
te aquejó la compasión
al saberla virgen
en su desamparo?

 ¿Temeroso de Dios
y de sus leyes
fuiste incapaz
de acostarte con tu prima?

¿Ante la inminencia
de ser sorprendido por tu novia
en el esplendor de tu lujuria
con su mejor amiga
rompiste el encuentro?

¿Nunca te decidiste abandonar
a tu mujer pese a que no la querías
para no perder tu vida regalada
y tu condición de mantenido?

Si no has violado
ninguna de estas reglas
tuyo será el reino de los cielos.
¡Que los dioses te absuelvan
pero nosotros ¡no!

Lunares




De todos tus lunares
preguntarás cuál prefiero.
Vuelvo a decírtelo.
No el que tú piensas
sino los otros.
El que parece pintado
como un cuadro preciosista
donde empieza a germinar
tu pierna izquierda.
Y el que queda exactamente atrás,
apenas insinuado,
sobre tu cadera derecha.
Porque en verdad depilada
el otro no parece lunar.
¡Donde debería haber bosque
césped recortado,
hay un desierto calcinado!

Zorba el griego




I

La música se dejó oír.
El mambo encendió los ánimos
luego vino el reventón.
Saliste airosa a demostrar
quien era la reina absoluta
en esos dominios donde
la música sacudía la modorra
y a todos contagiaba de alegría.
Un ligero aleteo de caderas
los hombros bien cimbrados,
todos haciéndote coro.
Aplaudiéndote y celebrándote.
Vos sabías que Pérez Prado
era el Rey del mambo y vos la Reina,
la única, la indisputada.
¡Mambo!
Dos pasitos pa adelante
un pasito para atrás.

II

Yo el infortunado
aplaudía en la distancia.
Tímido por no saber
menear los hombros
ni tirarme al suelo
como lo hacías vos.
Nadie osaba retarte.
Después vino un Chachachá
más frenética, dueña de tu territorio,
girabas la cintura en un dos por tres.
Te disparabas en movimientos rápidos,
veloces, contagiosos, meneando las piernas,
quebrando la cintura y chocando las manos.
Alcanzaste a verme y me regalaste
una sonrisa que mostró dos hoyuelos.
Esos camanances que se dibujaban
en tu cara cada vez que reías.
El baile era tu vicio, el ritmo tu virtud.

III

Reina entre las reinas
ahora viene hacia mí.
Me estira la mano,
me pide la acompañe.
Me niego a secundarla.
Cuando se calma el bullicio
y cesan los aplausos,
vuelve de nuevo a la carga.
Me reprocha sonriente
de lo que me estoy perdiendo.
Dirijo la plática en dirección opuesta.
Me presta oídos, la invito al cine.
Hay motivos para hacerlo.
Mañana exhiben Zorba el griego.
La entusiasmo.
Es Anthony Queen e Irene Papas
a quien veremos danzar y actuar.

IV

El baile de Zorba la seduce.
Los dos ojazos negros y redondos
iluminan su cara. Ya estamos sentados
en nuestras respectivas butacas,
con cierto desgano le digo:
hoy es mi cumpleaños y quería
celebrarlo a tu lado. Rueda la película.
Zorba –el pocho- baila descalzo.
Primero truena los dedos
poco a poco con una alegría
contagiosa se desliza hacia la izquierda
luego gira hacia la derecha.
Empieza a subir el ritmo,
a mostrar sus trances.
Lo mira extasiada.
Con atención sigue sus pasos.
Le hace coro igual que se lo hacen a ella.
Aplaude. Con sus manos dibuja
cada movimiento del impresionante Zorba.



V
Al salir del cine me ofrece un regalo.
Te invito a celebrar tu cumpleaños. Me dejo llevar.
Entramos al sitio sagrado. Pide música.
La danza de Zorba. Empieza el despelote.
Me siento en el borde delantero de la cama.
Ella refuerza el compás.
Taran, taran, tarariraran…
Luego se quita la blusa,
después la falda roja
conforme se enciende la música
va despojándose de todos sus trapos
que todavía cubren su silueta
con una lentitud sensual
que me parte en dos el corazón.
Estoy paralizado. Muerto de contento.
Esto jamás lo esperaba.
Todavía no reacciono.
Me toma la mano
me mete a la cama.
Fue una noche sin par.
¡El mejor regalo que la garza
podía ofrecer a su polluelo!

VI

Pasado el tiempo la danza de Zorba
resuena en mis oídos
con una musicalidad enajenante.
Todavía la veo danzando frenética,
sólo para mí, lejos del bullicio.
La reina de las danzarinas,
estira los brazos, sacude los hombros,
luego alza el pie derecho,
después lo hace con el otro. No para de bailar.
Eso fue hace muchos años,
pero cuando deseo sacudirme
la melancolía y la congoja
la evoco bailando sólo para mí
la danza de Zorba
con la que me sedujo.
Y pensar que yo no reaccionaba
al verla levantarse y bailar jubilosa,
reina entre las reinas cualquier música que fuese.

Una Diosa a mi lado


El nacimiento de Venus, 1482-1484 , Sandro Botticelli 

I

No hubo forma
de frenar esa loca pasión.
Con el corazón en llagas
enloquecí con sólo divisar su perfil.
Me precipité en sus abismos al sentir
que su cuerpo desprendía un hálito,
un aroma, un olor diferente
que perturbaba la fragancia de las rosas
y la frescura de las aguas.
En sus dominios
nadie le hacía competencia.
Su belleza era natural.
Como Remedios, la Bella,
jamás llevaba abalorios
bajo su holgada bata de noche,
mientras permanecía a mi lado.

II

Su rostro de diosa sagrada,
ajeno a todo maquillaje,
huraña al polvo, resistente al carmín,
sus negras y largas pestañas
siempre se negaron
a embadurnarse de rímel.
Los adornos lejos de favorecerle
falsificaban con un falso rubor toda su figura.
Mientras menos atuendos relucía
mayor la atracción que ejercía
sobre los poros de su piel imantada.
Cuando la vi desnuda por primera vez
me figuré que era a Venus encendida
quien arrullaba mis brazos.
Una mujer para colmar tus ensueños
cada uno de tus caprichosos antojos.
A diferencia de Adonis
jamás rehuiría a su llamado,
prefería enloquecer de amor, morir a su lado,
antes que sucumbir entre las
dentelladas del cruel jabalí.

III

Para derribar sus defensas
tuve que sitiar su ciudadela
durante varios años.
Troya en llamas la tarde
en que solícita respondió a mis besos.
Desde entonces me apropié
de sus encantos y sometí su corazón
a mi quemante amor de sibarita.
Encendidos los ánimos
repasábamos ociosos
hondonadas, arroyos y montañas.
Me instalaba a divisar
la altura de sus pechos,
sus largas planicies,
sus oscuros prados,
sus anchas caderas
y su piel de albaricoque.
Sus negros ojos
como la negra noche
desprendían fuego,
eran una hoguera en plena orgía.

IV

Nunca volví a conocer
una mujer como ella.
Sus atrayentes pasos
acompasaban su andar de gacela
y su fogosidad de leona al acecho.
En verdad la perdí,
en verdad me perdió.
Aunque pase el tiempo
y miles de kilómetros nos separen
en mi cuerpo quedó adherido
el aroma de su piel
y a la dulzura de sus carnes.
¡Cómo olvidarla entonces,
si hasta sus prendas
quemaban las alcobas!



Mitos y tabúes



Nunca cedas tus prendas
durante la primera cita.
Si lo haces pensaran mal de ti.

Si alguien te ofrece
llevar a la cama
antes del matrimonio
recházalo no quiere nada serio.

Conserva tu virginidad.
A las que violenten este principio
se le cerraran para siempre
las puertas del cielo.

Protege tu imagen.
Nunca olvides
que en el reino
de los machos
si una mujer
se atreve a salir
con varios hombres
es una puta.
Si un hombre sale
con varias mujeres
es un Don Juan.

Debes tener presente
las mujeres pudorosas
permanecen en casa.
La calle se hizo
para los hombres.

Mujer recatada
mujer bien sentada.
Únicamente a los hombres
les está permitido
sentarse como les plazca.

Cuídate de andar
con camiones
son juguetes para hombres
a las mujeres
sólo les está autorizado
jugar con muñecas.

Rosado para las mujeres.
Celeste para los hombres.
Tú ¿qué color prefieres?

Cuando tengas la regla
jamás hagas el amor.
Si lo haces corres el riesgo
de no expulsar los demonios
que habitan tus entrañas
y pugnan por salir
cada veintiocho días
convertidos en ríos de sangre.

No te atrevas a revelar 
tus destrezas en la cama.
Deja que él te enseñe.
No vaya a creer
que antes fuiste de otros.

Preocúpate de ocultar tu talento.
Todos las prefieren bellas.
La inteligencia para muchos
es un tropiezo insalvable.
No vaya a ser que tu buena suerte
te coloque frente algún presuntuoso.

Confíale todos tus secretos
menos que estuviste
en brazos de otros.
Eso pocos lo perdonan.

Antes de acostarse
todas las noches
la madre catequizaba
a su hija con estos preceptos.
Jamás imaginó
que ella ya había transgredido
todas estas normas
porque sabia, bella,
segura y confiada,
era dueña y soberana de su vida.
En la vastedad de su universo
nunca hubo mitos ni tabúes
que perturbaran sus sueños.

Placeres del vicio




Regresaste a mi vida.
Volviste a perturbar
mis sueños.
Cuando creí que ya todo
era un pasado remoto,
cerrado y concluido,
te introdujiste de nuevo
por la vía expedita de los sueños.
Debería alegrarme.
Regresaste mansa y provocativa,
pidiéndome que volviéramos
arrastrarnos hasta los precipicios
de la locura con cada una
de nuestras fantasías amatorias.
Creí que estabas harta.
Me pediste que ensayásemos nuevos giros
otras formas más audaces y atrevidas
sin reincidir en antiguos ritos.

Como todavía me quedan
algunos artificios que probar
acepté tu propuesta.
Cuando incurra en la repetición será tarde.
Por mucho que hayas probado con otros
estoy convencido que si has vuelto
es porque te dejo hacer conmigo
lo que ningún otro hombre
ha sido capaz de concederte:
ser para vos dulce plastilina, rico bocadillo
para una imaginación desbocada
que iguala en riqueza creativa
las mordaces posiciones
que ilustran las luminosas
páginas del Kama-Sutra,
sobre las diferentes modalidades
de introducirte al Olimpo.
Vuelve esta noche.
Te estaré esperando.